Evolución de la agricultura en el mundo a lo largo de la historia

Los inicios de la agricultura y la ganadería se remontan al Neolítico. Las actividades depredadoras, como la caza y la recolección, fueron sustituidas poco a poco por otras de carácter productivo como la domesticación de animales y el cultivo de la tierra. Así las sociedades fueron abandonando el nomadismo poco a poco para convertirse en sedentarias y productoras de alimentos.

Oriente Central, principalmente Mesopotamia y Egipto, es la zona geográfica denominada “Creciente Fértil”, en la que aparecen los primeros signos de neolitización: cambios en la manipulación de la piedra y surgimiento de la primera agricultura y ganadería.

Agricultura primitiva

Si la ganadería surge de la evolución de la caza, la agricultura lo hace de la recolección de semillas, raíces y frutos. Transportarlos provocó la propagación involuntaria de especies vegetales que colonizaron los asentamientos humanos. Las comunidades las observaron crecer y aprendieron a domesticarlas para producir. De esta época datan los primeros terrenos deforestados por la actividad agrícola y el movimiento de las poblaciones entorno a terrenos fértiles. Entre las primeras especies cultivadas se encuentran el trigo y la cebada, a las que luego se sumaron las leguminosas: guisantes, lentejas y garbanzos. El cambio en el tratamiento de la piedra ocasionó la aparición de numerosos útiles para la labranza y el procesamiento agrícola: como las primitivas azadas para cortar y cosechar y morteros de piedra para la obtención de los granos del cereal.

Regadío en la agricultura

Las técnicas de regadío en esta época consistieron principalmente en sistemas de aprovechamiento del agua de lluvia, para pasar después a la construcción de sistemas con los que desviar el curso de los ríos, embalses y construcción de canales para su distribución, de las que fueron responsables la primera civilización que conoce la humanidad: los sumerios. De esta época también datan los antiguos jardines colgantes de Babilonia, a orillas del río Éufrates (Mesopotamia), famosos por haber sido precursores del cultivo hidropónico de plantas que se practica en la actualidad.
Pintura producida en el siglo XIX, representa una visión idealizada de los Jardines Colgantes de Babilonia.

Agricultura en la antigua Roma

Las innovaciones agrícolas que se llevaron a cabo durante el Neolítico concluyeron prácticamente con la introducción de los metales. A partir de entonces se inició un periodo histórico donde las nuevas civilizaciones agrícolas tendieron a mejorar las técnicas ya conocidas, especialmente las herramientas, y a establecer esfuerzos cooperativistas. En este periodo destaca Roma, pero no fue menos importante la agricultura de Mesopotamia, Egipto, China y la India.

Los romanos fueron innovadores en el desarrollo de técnicas agrícolas.

Las referencias las tomaron principalmente de los modelos propuestos por los sumerios. Con ellos se introdujo a la agricultura el arado romano, tirado por bueyes, las prensas de aceite, el regadío (molinos para el bombeo de agua), el drenaje de tierras, el abonado, el barbecho o la rotación de cultivos. Los principales cultivos eran los cereales como el trigo, el olivo, la vid y las leguminosas.
Escena de recolección en la época romana

Agricultura en la Edad Media

No fue hasta finales ya del siglo XI cuando el calentamiento del clima y una serie de adelantos tecnológicos hizo que la agricultura prosperase. El acceso a un mejor y mayor número de alimentos hizo que la población también aumentase. De este modo, fue necesario conquistar y cultivar terrenos nuevos, convirtiéndose en uno de los fenómenos más importantes de la historia europea.

Principales innovaciones en agricultura:

  1. El arado sobre ruedas frente al arado romano: este permitía abrir surcos a la vez que remover la tierra.
  2. Sustituir al buey por el caballo para arar los campos: permitía trabajar más rápido y airear mejor el suelo.
  3. La rotación trienal, que consistía en alternar los cultivos en tres parcelas diferentes: dos con cultivo de cereal o leguminosas y el otro en barbecho, en rotación durante tres años. Así se incrementó la productividad y diversificación de los terrenos.

Edad Moderna y Contemporánea

La Edad Moderna se caracteriza principalmente por la integración de la economía mundial tras la era de los descubrimientos, que permitió el intercambio de productos del Viejo Mundo, como el trigo, la vid, la caña de azúcar, el algodón o el café, introducidos con éxito en América; y del Nuevo Mundo, el maíz, la patata, el tomate, el pimiento y el tabaco, que diversificaron la agricultura europea. En la época contemporánea, en orden, se introducen los abonos químicos (fosfatos, nitratos, …), se mecanizan las actividades, se da el impulso de la biotecnología para la producción de semillas de alto rendimiento, una mayor demanda generalizada que se tradujo en una mayor dependencia de plaguicidas para abastecer a todo el mercado y, como consecuencia, un mayor impacto medioambiental (terrenos contaminados, desforestados, reducción de la biodiversidad…), que ha devengado en la necesidad de un planteamiento más sostenible de la agricultura.
Proyecto de invernadero automatizado para producción de tomate. Fuente: Novagric.com

Agricultura actual

En el siglo XX, se comienza a usar por primera vez el tractor, que incrementó enormemente la productividad de la agricultura. En general, los logros de la ingeniería y la tecnología durante los siglos más recientes han transformado por completo el sector: se introducen los invernaderos, las tecnologías de riego y clima, equipos para la nutrición inyectada y tratamiento de aguas, paralelamente a la introducción de nuevos avances científicos en manipulación genética de semillas y en química agrícola, fertilizantes, insecticidas y fungicidas más efectivos. En la actualidad más reciente, se practican cultivos sin suelo agrícola: cultivos hidropónicos en invernadero e interiores de crecimiento en altura (a lo que se conoce como vertical farming). Estos funcionan íntegramente a base de tecnología donde un sistema recirculante de agua y nutrientes diluidos está en contacto continuo o frecuente con la raíz de la planta. Estos han surgido de la necesidad de combatir la escasez de agua y de tierras disponibles para el cultivo por la deforestación y la contaminación y por la necesidad de compartir el espacio con el incremento previsible de la población en todo el mundo.