AHORRO DE AGUA EN CULTIVOS GRACIAS AL USO DE SENSORES DE HUMEDAD DEL SUELO

El video de hoy lo realizamos desde el Centro de Demostración y Transferencia Agrícola (CDTA) de El Mirador, junto con su director, Pedro Mínguez. Hablamos con él sobre su investigación sobre sensores de humedad.

¿QUÉ INFORMACIÓN APORTAN LOS SENSORES DE HUMEDAD DE SUELO?

Gracias a estas sondas se puede conocer información tan importante como la disponibilidad de agua que tiene la raíz. Mediante estos datos podemos planificar cuándo, cuánto y cómo regar, ahorrando de esta forma una gran cantidad de agua.

El ahorro de agua utilizando un sensor de humedad, puede llegar hasta un 63%, según un estudio que se hizo en este CDTA en cultivo de apio, que tradicionalmente ha requerido una gran cantidad de agua. Si bien estos datos se han conseguido en este Centro, donde por sus características los resultados pueden ser aún mayores; Pedro Mínguez nos comenta que en una explotación agrícola tradicional se podría alcanzar fácilmente un 40% de ahorro de agua.

¿POR QUÉ NO ESTÁ MÁS EXTENDIDO EL USO DE UN SENSOR DE HUMEDAD DE SUELO ENTRE LOS AGRICULTORES?

Pedro Mínguez nos comenta que es necesario que el agricultor tenga una formación para saber interpretar los datos que aportan estas sondas; y además se debe saber cómo aplicar los datos durante las distintas etapas del ciclo del cultivo para conseguir el ahorro de agua sin perjudicar a la producción. Tal vez a corto plazo puede que un agricultor considere que el uso de un sensor de humedad para riego puede conllevar una nueva tarea que requiere algo de tiempo y dedicación; pero conforme se va adquiriendo esta experiencia, los resultados en el cultivo hacen que esa preparación inicial haya merecido la pena.

¿QUÉ OTRAS VENTAJAS APORTA UN SISTEMA DE RIEGO CON SENSOR DE HUMEDAD EN SUELO?

Pedro Mínguez nos ha explicado en el vídeo las diferentes ventajas que aporta utilizar este tipo de sondas en suelo. Uno de los beneficios más reseñables es que teniendo una disponibilidad de agua limitada, al ahorrar porcentajes que van desde el 30% al 60%, es posible aumentar la superficie de cultivo de forma directamente proporcional. Esto se traduce en que en los momentos de escasez hídrica no tiene por qué reducirse la cantidad de cultivo.

Además, se reduce la utilización de fitosanitarios, y se evitan patógenos que tienen que ver con un exceso de humedad. También mejora el estado de las raíces de la planta, evitando la aparición de hongos y bacterias en el suelo que puedan perjudicar a la planta.

Otra ventaja es que es posible automatizar este tipo de sensores a los sistemas de automatización de riego por goteo y fertirrigación. Pedro Mínguez nos recomienda que una vez que se ha adquirido la experiencia y se comprenden los datos que aportan las sondas (durante una campaña, por ejemplo), se pueden aplicar cambios en la programación del riego e incluso configurar los parámetros para automatizar este proceso. Gracias a la formación teórica y práctica de forma adaptada y específica, los agricultores pueden conseguir una mayor eficiencia y obtener mejores resultados del uso de estos equipos.