La acuaponía consiste en una técnica de cultivo integrado de peces y plantas en un sistema recirculante de agua por medio de la producción de fertilizantes naturales para las plantas y agua purificada para los peces, obteniendo así una producción ecológica en equilibrio.

Este sistema es recirculante porque se implementa en cultivo hidropónico, ya que el agua debe crear un círculo cerrado de eficiencia hídrica, fertilizantes y purificación natural de aguas. Nace de la hibridación de acuicultura tradicional, cría controlada de peces y mariscos en agua dulce o salada; e hidroponía, cultivo forzado de plantas sin suelo agrícola.

Estas dos técnicas presentan problemas específicos practicadas de forma independiente, pero de forma conjunta contribuyen a su funcionamiento optimizado. Por ejemplo, en acuicultura las secreciones de los animales acuáticos cultivados pueden acumularse en el agua, incrementando su toxicidad, pero al hibridarse con un sistema hidropónico, esas aguas recirculan y sus deshechos son absorbidos por las plantas devolviendo el agua purificada. Para las plantas, se obtiene la ventaja de que esos nutrientes absorbidos son totalmente naturales y sin residuos químicos.

Cultivo de acuaponía a nivel industrial. Fotografía: © Mmdi / Getty.

Para que los deshechos de estos animales acuáticos se conviertan en nutrientes beneficiosos para las plantas, se da un proceso por el que bacterias de nitrificación descomponen el amoniaco y los nitritos de los depósitos en nitratos, uno de los nutrientes minerales más importantes requeridos por las plantas e imprescindible para que estas vivan y crezcan. Pero para que esto suceda, necesitamos un lugar en el que las bacterias puedan crecer.

Por tanto, en un cultivo con acuaponía, resulta imprescindible contar con los siguientes componentes para su instalación:

  • Tanques de crianza: donde crecen y se alimentan los peces.
  • Bandejas de sedimentación: en las que se depositan los alimentos no consumidos por los peces y otros sedimentos.
  • Biofiltro: lugar donde la bacteria de nitrificación crece y convierte amoníacos y nitritos en nitratos.
  • Sump: punto más bajo hasta donde el agua de riego fluye para ser bombeada hacia las plantas.
  • Subsistemas hidropónicos: conjunto de canaletas por las que el agua recircula en continuo contacto con las raíces de la planta.

A esto se le consideraría un sistema de fertirrigación ecológico y natural, funcionando de la misma forma, pero en el que se obtiene el agua biofiltrada de los tanques de crianza en vez de tanques de fertirrigación propiamente. Aunque la producción a gran escala y de cultivos con mayor porte aún se complementa a base de otros fertilizantes de apoyo para nutrir a la planta, su práctica se está empezando a dar ahora con mayor fuerza, analizando los resultados para un empleo más eficiente y productivo de esta poco a poco.

Siete reglas básicas que hay que seguir en la acuaponía. Fuente: FAO.org

Recomendaciones básicas para seguir en acuaponía

Bien se implemente un sistema de baja producción o a gran escala, existen una serie de recomendaciones básicas que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) difunde para la puesta en práctica eficiente y saludable de un sistema de acuaponía.

1. Elección del tanque

Los tanques son un componente vital. Deben ser cuadrados o cilíndricos para poder limpiarlos bien y eliminar cualquier resto acumulado en los fondos, y de un material inerte y resistente como plástico o fibra de vidrio.

2. Aireación y circulación del agua adecuadas

Que se puedan usar bombas de agua y aire para garantizar buenos niveles de oxígeno disuelto y agua en movimiento para que animales, plantas y bacterias se mantengan sanos. Accionar estos mecanismos implica costes elevados de consumo energético, deberemos garantizar en la medida de lo posible el suministro fotovoltaico.

3. Calidad del agua

Hay cinco elementos que se deben mantener para garantizar la calidad del agua: oxígeno disuelto (5 mg/litro), pH (6-7), temperatura (18-30°C) y nitrógeno total.  El agua que se utiliza es dulce, por eso las variedades de peces que crecerán deberán ser de río o agua dulce y solo aquellas variedades cuyo rango de tolerancia de temperatura sean las mismas que para las de la planta. En algunos casos se usan variedades de agua salada si esa salinidad es compatible con la variedad vegetal que estamos usando.

4. No llenar demasiado el tanque

El sistema acuapónico será más fácil de manejar y protegido contra amenazas y colapsos si la densidad de peces se mantiene baja. La cantidad recomendada es de 20kg/1000L, lo que deja espacio para el crecimiento sustancial de las plantas.

5. Evitar la sobrealimentación y eliminar el alimento no consumido

Los residuos y restos de comida pueden resultar muy perjudiciales ya que pueden pudrirse en el interior del sistema, causando enfermedades y un consumo ineficiente de oxígeno. Una vez alimentados los peces, después de media hora, se pueden eliminar los residuos.

6. Elegir y espaciar las plantas cuidadosamente

Alternar plantas con períodos de crecimiento cortos con otros de períodos más largos. Hacer esto proporcionará a las especies de hoja sombra natural de aquellos con tamaño mayor.

7. Mantener el equilibrio entre plantas y animales

Usar un sistema de cultivo por lotes puede ayudar a mantener una cosecha continua de animales acuáticos y hortalizas y un nivel de producción y equilibrio constante entre peces y plantas.

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