Existen distintos tipos de labores agrícolas para el manejo del tomate en invernadero, como trasplantar tomateras o como entutorar tomate. También hay otros cuidados como la poda o el descuelgue y la recolección.

Cómo trasplantar tomate

El trasplante se puede hacer de dos maneras, o bien poniendo el taco encima del saco o bien con el cepellón clavado en el saco. Cada uno de estos medios nos aporta una serie de ventajas o inconvenientes. El taco ofrece mayor volumen de sustrato en comparación con el alveolo de una bandeja, por lo que las plantas se pueden mantener más tiempo en el semillero y hacer así el trasplante cuando su crecimiento es mayor, siendo para ese momento plantas más sanas y fuertes. Otra de las ventajas es la facilidad de realizar esta labor, pues solo hay que dejar el taco sobre el saco, mientras que con el cepellón es necesario agujerear el saco y clavarlo, meter el cepellón y luego cubrir, por lo que lleva más tiempo. El taco además cubre los agujeros que se hacen en el saco al ponerlo encima, como se muestra en el vídeo, evitando la deshidratación del contenido del saco, al contrario que ocurre con el cepellón. Además, ofrece otra ventaja, y es que a la hora de eliminar el cultivo será más fácil, y los sacos se pueden reutilizar quitando el taco, quedando solo las raíces en el interior del saco. Si lo hacemos con el cepellón, quedará parte del tallo, lo cual puede dificultar futuros trasplantes.

Cómo entutorar tomates en invernadero

El entutorado se puede realizar de dos formas: enrollando la planta con la rafia o colocando clips en el tallo. El método de enrollar puede ocasionar problemas de estrangulamiento en la planta. Los clips se deben poner centrados entre las hojas. El método de clips es un método sencillo que requiere menos tiempo, y además facilita mucho el manejo del tomate en invernadero, evitando problemas accidentales como partir la planta.

Cómo podar tomate

Es recomendable que la poda se realice en una etapa muy temprana de los tallos secundarios para que la planta invierta el menos esfuerzo posible en el crecimiento de los mismos. Además, se hace más sencilla su eliminación, ya que si los tallos se engrosan mucho será necesario el uso de tijeras. Otra ventaja de hacer esta poda en las primeras etapas de crecimiento es que las heridas y cicatrices que se causan a la planta serán menores, algo importante de cara a evitar problemas fúngicos. Nuestro consejo es hacerlo a mano, pero siempre que lo haga una persona cualificada. Eliminar los tallos secundarios es muy importante para el cuidado de la tomatera una vez que ya se ha hecho el entutorado de la planta, pues al entutorar se puede romper un tallo accidentalmente, y en ese caso debemos disponer de hijos secundarios que permitan a la planta crecer y no tener que desecharla. También se realiza la poda del exceso de las hojas de los ramilletes, pues lo que interesa es tener una cantidad de tomates viable y que se desarrollen de forma uniforme tanto de tamaño como de color. En ocasiones en los ramilletes se desarrolla primero una flor grande, que se debe eliminar antes de que desarrolle su tomate, ya que su aspecto no cumplirá con los criterios de estética comerciales.

Planta de tomate: otros cuidados

Una vez que la planta crezca se debe realizar el descuelgue de la planta y también la poda de las hojas bajas que no sirven para la producción, pero consumen energía de la planta.

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