Conocer el estado de desarrollo de la planta y de los frutos es importante para poder adaptar el riego y el clima en el invernadero a las necesidades de la planta en cada una de las etapas fenológicas del tomate.

Los registros de cultivo

Se deben tomar varias medidas con una frecuencia semanal, ya que existen distintos detalles que es necesario conocer para poder tomar las decisiones adecuadas en cuanto al clima y también al riego. Te recomendamos que descargues la tabla que encontrarás al final de esta página, que es la que utilizamos nosotros en el vídeo.

  • Registro de crecimiento de la planta. Se mide con un metro, desde el ápice hasta la cuarta hoja.
  • Registro de crecimiento en hojas. Se toma la medida de la hoja más alta por debajo del ápice, y se marca.
  • Registro del espersor del ápice. Se realiza con un calibre (pie de rey), justo encima de la última hoja.
  • Registro de hojas entre ramilletes. Lo normal es que haya tres hojas entre los ramilletes.
  • Registro de distancia entre ramilletes.
  • Registro de desarrollo radicular. Se realiza una foto cada semana para comparar el desarrollo, el color y el estado general de las raíces.
  • Registro de velocidad de floración. Es el número de flores que se crean cada semana en la planta. Se apunta el total de flores y cuántas de ellas están abiertas.
  • Registro de velocidad de enfrutado. Número de flores en las que se está desarrollando un fruto. Se tocan las flores con cuidado para comprobarlo con el tacto.
  • Registro de velocidad de maduración. Número de frutos que han madurado.

Gracias a este tipo de registros se puede comprobar si la planta está creciendo de una forma adecuada a nuestra estrategia de cultivo. Podemos saber si la planta crece a la velocidad adecuada, si se está ensanchando demasiado, o si los ramilletes están demasiado cerca, por ejemplo.

Descarga la plantilla

Recommended Posts